ROAD TO FINLAND and Estonia (3/3)

Lunes, 28 de agosto de 2006

Pasamos antes de salir por el SKIJUMP CENTRE, a las afueras de la ciudad, donde se celebran reuniones internacionales, pues el trampolín es una pasada de alto (comprobar). Nos dirigimos hacia Helsinki en medio de una lluvia fuerte que deja el día gris… de los pocos o casi ninguno que hemos tenido. Debe ser absolutamente diferente en invierno, aunque he de decir que me sorprendió el dueño de la granja en Savonlinna, que nos dijo que lo peor eran tres semanas en diciembre durante las cuales sólo había luz entre las nueve y las dos de la tarde (a 61'SºN). ¡Yo me imaginaba todavía menos! Además comentaba que el peor tiempo es el de la costa sur, con vientos húmedos del Báltico, así que los índices de suicidio son mayores en Helsinki que al norte...

(...) le habíamos cogido cariño al bribón, a la bala roja. ¿Quién será tu siguiente dueño? ¿Te tratará mejor que nosotros? ¿O te acelerará hasta 90km/h sin pensárselo dos veces? ¡Qué crueldad! (...)

Entramos como unos champions en la ciudad, directos al puerto para comprar los pasajes a Tallin, la capital de Estonia, a 80km cruzando el Báltico. De esta manera, no iremos todo el día con las mochilas (que desorganizadas pesan más que al salir de casa, cosa que no entiendo, tengo que estudiar detenidamente el tema). Devolvemos en BUDGET nuestro Picanto, al tiempo que sendas lágrimas se derraman por nuestras mejillas… le habíamos cogido cariño al bribón, a la bala roja. ¿Quién será tu siguiente dueño? ¿Te tratará mejor que nosotros? ¿O te acelerará hasta 90km/h sin pensárselo dos veces? ¡Qué crueldad!

De aquí a patearnos lo que nos queda de Helsinki, pues hasta las cuatro que sale el barco no tenemos nada que hacer y son las doce… Entramos en la POSTI (post office o Correos), donde hay una public library donde podremos conectarnos gratis a internet media hora y ver alojamiento y más en Tallin. Este poco rato me sirve para ver lo bien que funciona la librería, con expendedores automáticos y manuales, zonas de lectura de los libros, periódicos, internet, zona para escribir cartas, un pequeño sillón para recibir/hacer llamadas con tu móvil porque no se permite mientras estás en internet ni comer ni beber ni usar el móvil… No hay ruidos, un ajetreo sosegado y ordenado que casi me conmueve (sin hablar de las bibliotecarias, claro).

(...) No hay ruidos, un ajetreo sosegado y ordenado que casi me conmueve (sin hablar de las bibliotecarias, claro) (...)

Para buscar de comer nos fiamos una vez más de nuestra LONELY (aunque más de un sobresalto nos ha dado este viaje) y encontramos el KONSTAN MÖLJÄ y su maravilloso, repito, maravilloso y sabroso menú de 7,90€… un buffet libre de pescado, carne de ciervo (reindeer), coliflor con nata, puré de patatas, arroz, sopa de champiñón, pan (delicioso) con mantequilla, y alguna cosa que me dejaré (¡me he pedido una LAPIN KULTA que se le ha olvidado cobrarme!). Creo que es el mejor sitio de calidad/precio de toda Finlandia (15,8€/2pax).

(...) Ahora es momento de ir hacia el muelle a pillar el barco a Tallin (1,5 horas por 42€ ida y vuelta en Linda Line) y… tras un sueñecito del tronquito y un par de historias sobre Finlandia del MOI (tiene huevos, ahora debería leer historias de ESTONIA, pues no, ahora leo las de FINLANDIA) sobre los REINDEER en la carretera (miles de accidentes al año por invadir la carretera) o el KALEVALA, el poema épico finlandés… (...)

Ahora es momento de ir hacia el muelle a pillar el barco a Tallin (1,5 horas por 42€ ida y vuelta en Linda Line) y… tras un sueñecito del tronquito y un par de historias sobre Finlandia del MOI (tiene huevos, ahora debería leer historias de ESTONIA, pues no, ahora leo las de FINLANDIA) sobre los REINDEER en la carretera (miles de accidentes al año por invadir la carretera) o el KALEVALA, el poema épico finlandés…

Llegamos a la capital de Estonia, pero eso es otro capítulo. No son muchas las formalidades que nosotros, los afortunados ciudadanos de la UE , tenemos que superar para entrar en un país que, además, está dando sus primeros pasos como comunitario, así que, como siempre, tras una mala cara al pedir que me sellen por enésima vez el pasaporte, entramos en Tallin…

(...) La ciudad es muy bonita y rehabilitada, pero todo parece muy turístico y da un poco de cosa entrar a los bares y restaurantes y verte rodeado de ingleses, italianos, alemanes… (...)

Al no tener alojamiento buscado, es lo primero que tenemos que hacer y no nos cuesta poco, pues los primeros hostales de los que tenemos referencia están a tope o son súper caros, así que a patear… Llegamos con mucha suerte a una oficina de Booking in Estonia, y allí nos consiguen habitación en el CITYGUEST por 49€/noche… un hostal con decoración soviética y suficientemente limpio y céntrico como para estar las cuatro noches estonias. Ya notamos en las primeras cervis que el precio se ha reducido sensiblemente pues cenamos a un precio más que razonable de 200 EEK (1€/15'6 EEK), que son unos 13€/2 pax en el HELLS HUNT. Pero lo mejor fue el BEER HOUSE, justo al lado de la plaza municipal: preciosas camareras estonias vestidas de época (sea cual fuere la época estonia), poniendo jarras de cerveza propia por unos más que razonables 40 EEK/each. La ciudad es muy bonita y rehabilitada, pero todo parece muy turístico y da un poco de cosa entrar a los bares y restaurantes y verte rodeado de ingleses, italianos, alemanes… aunque lo cierto es que la ciudad merece pasarse por aquí por la mezcla de estilos (clásico, art decó, art nouveau, soviético y otros más de los que desconozco el nombre), pues es muy interesante para alguien que trabaja/ha trabajado en el mundo de la rehabilitación de edificios varios años.

El día no da para más y nos vamos a la cama después de (¡como no!) de unas birras en un sitio un poco más marchoso… Y hoy no se me olvida el Oh yeah!!!!

 

Martes, 29 de agosto de 2006

Hoy vamos a pasar el día pateando Tallin. Lo primero es visitar la oficina de información, a cinco minutos de nuestro hostal. Allí compruebo que sí, que las estonias son como las finlandesas, muy guapas pero que son menos simpáticas y más frías y secas que las primeras (excepto la simpática del “Welcome to Estonia”). Compramos unas travel card para tres días (85 EEK) y nos decidimos a pasear por el OLD TOWN (VANALINN) y el UPPER TOWN (TOOMPEA), donde se encuentra la alucinante catedral de Alexander Nevy, de estilo ortodoxo (un definitivo must de Tallin).

El día lo gastamos yendo de acá para allá, sin rumbo fijo, con lo que cansa eso, encontrándonos multitud de viajes organizados, sobre todo italianos (estos que me acabo de cruzar parecen pro Berlusconi, no sé por qué J . Hoy ha salido un día de nubes y claros, pero de buen tiempo, así que empezamos a andar hacia fuera del downtown o casco viejo para ver si encontramos un sitio para tomar una cerveza y escribir unas postales a los amigos (en el DREAM BAAR). Es ahora cuando estrechamos un lazo imaginario con los que queremos por unos minutos. No es que no lo hagamos siempre, pero dejar escrito que lo estás haciendo es importante para las personas. Yo a los que quiero (no a todos) les suelo escribir y decirles que les echo de menos o que tengo ganas de verlos…

(...) Es ahora cuando estrechamos un lazo imaginario con los que queremos por unos minutos. No es que no lo hagamos siempre, pero dejar escrito que lo estás haciendo es importante para las personas. Yo a los que quiero (no a todos) les suelo escribir y decirles que les echo de menos o que tengo ganas de verlos…(...)

Tras unos momentos de morriña pasajera, me termino la TAURUS , como la canción de mi LP (!) preferido de Mike Oldfield y sigo andando. Tomar un tranvía sin rumbo tiene su rollo, sobre todo si estás en una ciudad que no conoces; te permite ver la ciudad de verdad, lo que no ven los japoneses, filipinos o italianos (o españoles) que pasan en un crucero por el Báltico cinco horas en Tallin para ir de compras…

Tomamos el 6 dirección sur y vemos la ciudad alejada de las postales, los botijos (si aquí los hubiere) o las matrioshkas (que las hay… incluso vi hoy una de Raúl, el futbolista del Real Madrid). Bajamos del tranvía para buscar un sitio para comer y un tormentazo de verano que veníamos presagiando se nos cae encima sin compasión; mojados para todo el día, además de verdad… En unas horas regresamos de nuestro “ostracismo deseado” a la plaza principal de la Old Town … gente pululando por la calle, americanos con cara de perdidos, españoles descansando en un bordillo, italianos comprando, japoneses haciendo fotos… lo cierto es que desde la irrupción de la era digital de la fotografía, si se hiciera un estudio, cualquiera podemos quitarle el trono, incluso un sencillo a la par que curioso madrileño de Carabanchel podría ser un digno candidato para el puesto, pues he hecho en un año (desde que me compré la última Nikon) más de dieciséis mil fotos…

Una cerveza en un pub irlandés, que curiosamente se llamaba St. Patrick's, después nos lleva al hostal donde un recepcionista llamado Andreia, más serio que el portavoz del poliburo, nos recibe…

Son las nueve y nos preparamos para ir a cenar a un restaurante estonio llamado EESTI MAJA, que creo que se traduce como ‘Preciosa Estonia'. Yo, como casi siempre que tiro sin apuntar con el pescado (quién me mandará) fallo, me pido una especie de boquerones cocidos sin espinas sobre una cama de panceta, todo regado con una salsa cremosa, que, como le digo al simpático camarero, por separado funciona, todo junto es literalmente “a little bit strange for me”. Es hora de volver a recogerse pues esto del turismo es lo que tiene, que es muuuy cansado… Oh yeah!

(...) Una cerveza en un pub irlandés, que curiosamente se llamaba St. Patrick's, después nos lleva al hostal donde un recepcionista llamado Andreia, más serio que el portavoz del poliburo, nos recibe… (...)

Miércoles, 30 de agosto de 2006

Hoy nuestro pensamiento era ir a un parque nacional que hay a una hora de Tallin, y digo esto porque estábamos a la hora justa en el lugar equivocado… en lugar de la estación VIRU KESKUS, teníamos que haber estado en la ESTACIÓN CENTRAL … Nuestro gozo en un pozo… Este tipo de cosas a veces suele descorazonar bastante. Tienes idea de ir a un sitio y de repente te das cuenta de que no vas a poder (aunque al darnos cuenta hemos cogido un TAKSI que ha llegado tres minutos después de que de que nuestro autobús marchara), así que hay dos cosas que se pueden hacer: una, ponerse de mal rollo; éste a su vez puede durar una, dos o, incluso, tres horas…

El otro es cambiar de planes inmediatamente, de modo que puedas suplir una cosa con la otra. Pues nosotros hemos tenido TODAS las posibilidades. La segunda opción era tomar un bus al PIRITA HARBOUR y ahí, antes de las diez de la mañana, un ferry (mejor dicho, un barquito) que en una hora te planta en una isla llamada AEGNA. A priori, esta isla de 4km2 no tiene demasiado que ofrecer, pues no hay ni un café ni una tienda ni un minigolf, las tres cosas que decía la guía que tenía (sí, imaginas bien, no teníamos ni un botellín de agua ni una mísera galletita Príncipe de Beukelaer que llevarse a la boca…) pero, a posteriori, esta islita es todo un auténtico descubrimiento.

En el barco somos unos quince, más la tripulación, diez veinteañeros estonios que vienen a follar y a beber (digo lo de beber porque llevan cinco cajas de botes de cerveza Carlsberg, y lo de follar porque iban cinco y cinco). Por otro lado, una pareja de jóvenes de paseo y otros tres que vienen de mantenimiento.

(...) El encanto de caminar sin mapa y oír las olas pero no verlas… Hemos andado no menos de seis horas y ya esperábamos el barco de regreso a las siete como agua de mayo, pues empezó a hacer bastante frío y nos hace falta ya en breve una buena cerveza y su comida correspondiente… (...)

La poca información que tenemos es que era una isla ocupada por los rusos donde los estonios no pudieron venir hasta 1991 (los de Tallin hasta 1975), con ruinas medievales, un cementerio y poco más, pero el encanto de ser un sitio prácticamente deshabitado, con estrechos caminos casi cerrados por una tupidísima vegetación de coníferas, helechos y líquenes… casi cerrado, pero podría ser casi cerrado del todo. Dos súper cañones y un punto de vigía de la WWII estaban cubiertos de musgo y hasta árboles maduros. El encanto de caminar sin mapa y oír las olas pero no verlas… Hemos andado no menos de seis horas y ya esperábamos el barco de regreso a las siete como agua de mayo, pues empezó a hacer bastante frío y nos hace falta ya en breve una buena cerveza y su comida correspondiente…

Pensamos que después de una ducha, una buena idea sería ir al BEER HOUSE a ponernos hasta las patas. Efectivamente vamos al BEER HOUSE, donde no comemos, devoramos. Después de un día entero sin comer y andando mil horas en AEGNA, la camarera flipa… éste es el último punto oscuro de la noche. Hay 35 camareras en este sitio y nos toca la única que tiene más de treinta años, Tanja, de cincuenta años, simpática y atenta, pero hubiera preferido a Svetlana, de dieciocho… es una broma, claro…

El día no da para mucho más. Después de las salchichas de mil tipos y las cervezas de otros mil que han caído en a cena, ya sólo queda ir de nuevo al CITY GUESTHOUSE, esta vez para dormir… Oh yeah!

 

Jueves, 31 de agosto de 2006

Hoy me levanto media hora antes para comprar flores a mi chica en su cumpleaños. He visto una tienda relativamente cerca que espero que esté abierta a las ocho de la mañana y… ¡BINGO! Estaba abierta, no la he cagado esta vez J Hoy toca hacer más de turismo tradicional: compras. Andamos a ver si compramos algo original a la familia (un imán para el frigorífico, una camiseta… cosas originales, vamos). Nos dirigimos a los mercados MERE KESKUS y SANAMA KESKUS, situados al lado de las terminales del puerto. La mayoría son puestos de ropa para rusos y rusas… mucho tanga súper llamativo, camisetas de CCCP, otras con la bandera americana, juguetes de guerra (¡auténticos fusiles de asalto AK-47 de plástico!). Me sorprende que en un puesto de fuera donde me había acercado a preguntar por una petaca con la imagen de Putin en el frontal, me ofrezcan una porra extensible, navajas de apuñalar (no de cortar salami) y sprays de defensa, por este orden. No me sorprende que me lo ofrezcan, sino que lo hagan con mi novia delante. Se supone que en un viaje no se compra uno un puñal, sprays y una porra… se supone que un viaje es para aprender, no para desaprender, en fin, ¡cómo está el mundo!

Nos han recomendado desde la oficinal de turismo una sauna pública llamada KALMA SAUNA y, ya que pasamos por puerta, pasamos a preguntar precios: 80 EEK para los tíos y 70 EEK para ellas, más 15 EEK por las toallas, o sea que nos viene bien, vamos, vendremos por la tarde. Se pasa hoy todo el día entero lloviendo, lo que no hace tan divertido pasear, la verdad.

(...) Nos metemos a comer en el TORG, en la misma plaza principal de Tallin… no es un sitio recomendable por el trato recibido o por lo que tardan en poner todo, pero sí por una sopa rusa de tomate que es de las mejores que he tomado en mi vida… (...)

Nos metemos a comer en el TORG, en la misma plaza principal de Tallin… no es un sitio recomendable por el trato recibido o por lo que tardan en poner todo, pero sí por una sopa rusa de tomate que es de las mejores que he tomado en mi vida…

El café mejor lo tomamos fuera, en el café REVAL, un magnífico sitio, tranquilo, con caffe latte (café con leche a 30 EEK, 2 euros) y, para el que tenga ordenador, conexión WIRELESS (no es mi caso, que llevo casi dos semanas sin ordenador y sólo Dios sabe qué descanso es eso… ¡no le echo nada de menos!).

Ahora es el tiempo de la SAUNA , con mayúscula, la mejor sauna de todas las que he probado hasta ahora, la SAUNA KALMA. Es una sauna rusa, aquí, en Estonia, dada la cantidad de tiempo que han estado los rusos ocupando el país de una manera u otra, hay un buen porcentaje de población de origen ruso. Aquí sólo son estonios-estonios los nacidos antes de la Segunda Guerra Mundial y los nacidos con posterioridad a la independencia; el resto ha tenido que naturalizarse (mediante examen de constitución, incluso), y los que no lo han hecho por alguna razón (los rusos-estonios no se suelen nacionalizar por la dificultad de conseguir visado para visitar a sus parientes, por ejemplo) están en una especie de limbo jurídico inclasificable que en algunos sitios denominan ALIEN'S PASSPORT, lo que tiene bastante gracia.

Lo primero es quedarte completamente en pelotas (los tíos van por un lado, las tías por otro), y lo segundo es comprarse un ramo de hojas de roble o de arce que hay que poner en remojo en agua caliente al menos media hora antes de usar… luego diré para qué.

La sauna está a unos 80- 85ºC , sin duda la más caliente en la que he estado yo en mi vida (con decir que se me quemó el prepucio, lo digo todo). Tienes unos 4x4m. de base y está colocado como en una tribuna (arriba te asas y abajo te fríes). Te pones algo en el culo si no quieres que se te ponga como el del un mono. Yo sólo llevo toalla, pero otros traen unas esterillas, otros un trozo de poliuretano… cualquier cosa que no comunique el calor (sobra decir que una asiento metálico está totalmente desaconsejado en este caso) y después un gorro; no para el sol, evidentemente, sino para que el pelo no comunique calor al resto (¡alucinante!).

Es hora de entrar… y voy reconociendo el ritual a medida que voy metiendo la pata en algo. Salvado: “TERE” (‘hola'), y nadie dice nada. Conclusión: aquí no se saluda. OK. Ahora somos cuatro en la sauna y dos se están sacudiendo una tunda con los ramos de hojas a sí mismos, que es digno de mención: primero los pies, los muslos, los brazos, el culo, la cara… no se dejan NADA. Además, con una contundencia impresionante (toda la sauna está llena de trozos de hojas que van dejando tras de sí estos costaleros estonio-rusos).

(...) En una de estas pregunto abiertamente (con una frase que ya tenía ganas de usar, pues es una frase que me parece rimbombante y divertida, entrañable y carismática): “Does any of you guys speak English?” (...)

En una de estas pregunto abiertamente (con una frase que ya tenía ganas de usar, pues es una frase que me parece rimbombante y divertida, entrañable y carismática): “Does any of you guys speak English?” (“¿alguno de vosotros habla inglés?”), a lo que un par de chavales me responde que sí y me explican todas las cosas que acabo de explicar ahora (el fustigarse es para refrescarse y ayudar a la circulación, lo de los gorros, etc.). Después de no más de diez minutos en el PUTO INFIERNO (no exagero nada, je, je) hay una pequeña piscina turbia de tres por cuatro y 1,5 metros de profundidad (una bañera rusa, podríamos decir) y allí me meto yo, en pelotas y con mi hombría en carne viva seguido de sendos armarios rusos (priviet es hola, paka es adiós, tovarich es amigo… con qué poco se conforma uno J ). De vez en cuando un pequeño esputo fuera de la piscina. Me pregunto si habrá dado a mis chanclas… con suerte, no. En todo caso, para mí esto es una experiencia vital, conocer las cosas de primera mano… y, a veces, me pregunto cómo puedes conformarte con menos, cómo para según qué personas. Ver los toros desde la barrera es suficiente, en fin, tiene que haber de todo. El paso posterior es una ducha de agua helada que sienta de maravilla, a partir de ahora hay que repetir los tres pasos tantas veces como le apetezca a uno. A veces se salen a ver la tele en pelotas (hoy hay baloncesto) o a tomar una cerveza o picar algo. Es muy, muy importante hidratarse, pues en una sauna como esta puedes perder mucho líquido. Hasta algunos tíos curtidos en estas cosas entran en la sauna y resoplan… hay uno que se pasa sesiones de hasta veinte minutos (el master de aquí) y cuando sale parece que le persigue alguien… En fin, algo que no hay que dejar de probar. Yo, al cambiarme, he pedido a unos tíos que estaban comiendo algo raro que me dejaran probarlo; una especie de carne ahumada deliciosa que estaban tomando con una cerveza, y es que no puedo irme de aquí con la sensación de dejarme algo en el tintero. Me gusta saberlo todo para contártelo a ti que estás leyendo esto.

El resto del día se compuso de una cenita muy agradable en el GRILLHAUS DUBE, donde hay dos cosas de reseña: los appetizers para dos (ahumados variados y pan negro para untar) y la preciosa (me quedo corto) camarera pelirroja, sin más. Una copa más cansados que el copón en el Bar with no name, donde hordas de ingleses se emborrachan sin control y finiquitamos la última noche, que mañana hay que levantarse a las 5:45 para ir a casa.

 

Viernes, 1 de septiembre de 2006

(...) Me quedo con algunas como la impresionantemente blanca catedral luterana de Helsinki, el encuentro con nuestras amigas catalanas Gema y Sara, que tanto nos ayudó el resto del viaje, aquella noche en la sauna al borde del lago para nosotros solos, los saltos de esquí en el verano de Kuopio, el día de trekking por los tupidos bosques de coníferas de AEGNA (con cañones de la Segunda Guerra Mundial incluidos) o la sauna KALMA en Tallin. Nos hemos cruzado además con chicas muy guapas a los que no estamos acostumbrados en nuestros lares (y mira que son guapas las españolas) (...)

Levantarse a estas horas debería de estar poco menos que prohibido, y eso deben pensar los tallarines (habitantes de Tallin, ja, ja, tjo, tjo, es broma). Enfilamos con nuestras respectivas mochilas cargadas con algunas cosas más de las que vinieron, un montón de recuerdos buenos, sitios bonitos, gente interesante… En resumen, hemos prendido cosas nuevas, que es de lo que se trata. Me quedo con algunas como la impresionantemente blanca catedral luterana de Helsinki, el encuentro con nuestras amigas catalanas Gema y Sara, que tanto nos ayudó el resto del viaje, aquella noche en la sauna al borde del lago para nosotros solos, los saltos de esquí en el verano de Kuopio, el día de trekking por los tupidos bosques de coníferas de AEGNA (con cañones de la Segunda Guerra Mundial incluidos) o la sauna KALMA en Tallin. Nos hemos cruzado además con chicas muy guapas a los que no estamos acostumbrados en nuestros lares (y mira que son guapas las españolas). Yo, además, he de decir que cada vez me gusta más viajar con este GPS de pelo rizado que tengo por novia, que tanto me tiene que aguantar y que siempre tiene una sonrisa para mí (bueno, casi siempre J ). Aunque el siguiente viaje no será con ella, aunque sea a kilómetros de ahí estaré acordándome de ella, y no lo digo porque está aquí dormida a mi lado…

Bueno, que como dirían los finlandeses, “HEI HEI” (adiós) y como dirían los estonios “TANAN” (gracias) por leerme y por hacer que me apetezca relatar mis viajes allá por donde me llevan mis pies.

Oh yeah.

Alberto

 

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